viernes, 28 de enero de 2011

La Democracia como Derecho Humano



Existe una estrecha relación entre democracia y derechos humanos. Es más, la democracia está considerada como parte de los derechos humanos, Los valores democracia y derechos humanos se han constituido en valores universales. Desde la última mitad del siglo XX aumentó considerablemente el número de naciones que reconocen la democracia como factor indispensable para el desarrollo y la seguridad humana. Pero «para que los derechos humanos se conviertan en realidad legal, debe contarse con tres requisitos: a) debe existir una sociedad organizada en forma de Estado de iure; b) dentro del Estado, los derechos humanos deben ejercit2rse como un marco legal preestablecido, que no impide que pueda variar de acuerdo con las circunstancias y con la naturaleza de los derechos; y, c) por último, debe proporcionarse a quienes están en posesión de ejercer los derechos humanos, las garantías legales específicas y, en especial, los recursos necesarios para asegurarse de que tales derechos son respetados». Nuestra Constitución regula los derechos políticos, el tipo de régimen político y forma de gobierno, sobre las cuales se construye el modelo de democracia.Siendo la democracia a la vez un principio y forma de convivencia social y positivizado en el derecho universal, la Declaración Universal de los Derechos Humanos, declara:

ü  Toda persona tiene derecho a participar en el gobierno de su país, directamente o por medio de representantes libremente escogidos.

ü  Toda persona tiene derecho de acceso, en condiciones de igualdad, a las funciones públicas de su país.

ü  La voluntad del pueblo es la base de la autoridad del poder público, esta voluntad se expresará mediante elecciones auténticas que habrán de celebrarse periódicamente, por sufragio universal o igual y por voto secreto u otro procedimiento equivalente que garantice la libertad de voto. Igualmente, la convención americana sobre los derechos Humanos o “pacto de San José de Costa Rica” declara que todos los ciudadanos deben gozar de los siguientes derechos y oportunidades. a) De participar en la dirección de los asuntos públicos, directamente o por medio de representantes libremente elegidos; b) De votar y ser elegidos en elecciones periódicas autenticas, realizadas por el sufragio universal e igual y por voto secreto que garantice la libre expresión de la voluntad de los lectores, y c) De tener acceso, en condiciones generales de igualdad, a las funcione publicas de su país. En ese sentido. Mientras más naciones compartan los mismos principios y valores, más se favorece la  democracia, la estabilidad, la paz, el desarrollo socio-económica  y la seguridad internacional. En ese contexto, es importante señalar que la tendencia de democratización en América Latina, «se ha visto reforzada con el inicio del siglo, a través del papel que cumple el sistema interamericano de derechos humanos; lo cual ha permitido, entre otras cosas, reabrir el debate en torno al rol de protección internacional de los derechos humanos, Por ello se puede afirmar que la tendencia latinoamericana, es otorgar a los tratados de derechos humanos una posición preferente frente a la ley, incluso en determinados casos, a nivel de la propia Constitución, cuando se refiere a los tratados sobre derechos humanos». Es evidente, la legitimidad del Estado democrático Y constitucional no radica sólo en el resultado de unas elecciones limpias y transparentes que sientan las bases de un Estado de Derecho, sino de modo sustancial en la protección Y el mayor fomento de los derechos fundamentales, «Ello es así, por cuanto la defensa de la persona humana Y el respeto de su dignidad, constituye las bases del orden social y jurídico de cualquier Estado democrático consolidado o en formación, dado que aseguran la paz y garantizan el desarrollo social en libertad».


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